Las uñas enterradas son una afección común que puede causar dolor y molestias considerables. A menudo ocurre cuando una uña, generalmente en el dedo gordo del pie, comienza a crecer hacia la piel circundante en lugar de hacia afuera, lo que provoca inflamación, enrojecimiento e incluso infección. Si alguna vez te has preguntado cómo sacar una uña enterrada o qué es bueno para las uñas enterradas, este artículo te proporcionará toda la información que necesitas, desde los remedios caseros hasta los tratamientos médicos para curar una uña enterrada y aliviar el dolor de forma efectiva.
¿Qué es una uña enterrada?
Una uña enterrada o uñero es una afección en la que los bordes de la uña crecen hacia la piel circundante, provocando una inflamación dolorosa. Esto puede ocurrir en cualquier dedo del pie, pero es más frecuente en el dedo gordo. Las causas pueden ser diversas, entre ellas, el corte inadecuado de las uñas, el uso de calzado ajustado, la presión constante sobre las uñas o una predisposición genética.
Cuando una uña enterrada no se trata adecuadamente, puede llevar a una infección, la cual puede empeorar si no se actúa a tiempo. Además, si se deja sin tratamiento, la afección puede volverse crónica, causando molestias a largo plazo.
Causas comunes de las uñas enterradas
Las uñas enterradas pueden ser causadas por varios factores. Aquí te explicamos las principales razones por las que se pueden desarrollar:
- Corte incorrecto de las uñas: Cortar las uñas de forma demasiado corta o con bordes redondeados puede hacer que los bordes de la uña se hundan en la piel, lo que aumenta el riesgo de que la uña se entierre.
- Calzado ajustado: El uso de zapatos estrechos o de punta apretada puede ejercer presión sobre las uñas de los pies, lo que favorece su crecimiento hacia la piel.
- Humedad excesiva: La sudoración excesiva o la exposición constante al agua pueden debilitar la uña y hacer que crezca hacia dentro.
- Lesiones en las uñas: Un golpe o trauma directo sobre la uña puede causar que ésta se entierre en la piel.
- Predisposición genética: Algunas personas son más propensas a desarrollar uñas enterradas debido a la forma natural de sus uñas o de sus dedos.
Síntomas de una uña enterrada
Los síntomas de una uña enterrada son bastante claros. Los más comunes incluyen:
- Dolor: El dolor en la zona afectada es uno de los síntomas más evidentes. Puede ser constante o agravarse al caminar o al tocar el área afectada.
- Enrojecimiento e hinchazón: La piel alrededor de la uña suele inflamarse y volverse roja, especialmente en los bordes donde la uña está presionando la piel.
- Infección: Si no se trata adecuadamente, una uña enterrada puede infectarse. Esto se manifiesta con pus, fiebre y un dolor más intenso.
- Dificultad para caminar: El dolor y la inflamación pueden dificultar el movimiento del pie, especialmente al caminar o al usar ciertos zapatos.

¿Cómo sacar una uña enterrada? Tratamientos caseros
Si tienes una uña enterrada, hay varios métodos que puedes intentar para aliviar el dolor y evitar que empeore. A continuación, te presentamos algunos tratamientos caseros y consejos para sacar una uña enterrada de manera segura:
1. Baños de pies con sal marina
Uno de los remedios más efectivos para aliviar la inflamación y el dolor de una uña enterrada es hacer baños de pies con sal marina. La sal tiene propiedades antisépticas y antiinflamatorias que ayudan a reducir la hinchazón y a prevenir infecciones.
Cómo hacerlo:
- Llena un recipiente con agua tibia.
- Añade dos cucharadas de sal marina.
- Sumerge los pies durante 15-20 minutos, dos veces al día.
2. Uso de algodón o hilo dental
Una vez que hayas remojado el pie, puedes intentar elevar ligeramente la uña para evitar que siga presionando la piel. Coloca un pequeño pedazo de algodón o un trozo de hilo dental entre la uña y la piel para mantenerla en su lugar y evitar que se entierre aún más. Esto debe hacerse con mucha delicadeza para no dañar la piel ni la uña.
3. Anestésico para uñas enterradas
Si el dolor es intenso, un anestésico para uñas enterradas puede ser útil para adormecer el área afectada y aliviar las molestias. Los anestésicos tópicos disponibles en farmacias (como cremas con lidocaína) pueden aplicarse en la zona afectada para reducir el dolor.
Es importante usar estos productos con moderación y seguir las indicaciones del fabricante para evitar reacciones adversas.
4. Compresas frías
Las compresas frías pueden ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor. Puedes envolver unos cubos de hielo en un paño limpio y aplicarlo sobre la zona afectada durante unos minutos. Esto ayudará a reducir la hinchazón y a calmar el dolor.
5. Aceite de árbol de té
El aceite de árbol de té es conocido por sus propiedades antibacterianas y antifúngicas. Aplicar unas gotas de este aceite sobre la zona afectada puede ayudar a prevenir infecciones y a calmar la inflamación.
¿Cuándo es necesario acudir a un médico?
Si después de seguir los remedios caseros mencionados no ves mejora, es recomendable acudir a un médico. Los síntomas que indican que necesitas atención médica incluyen:
- Dolor severo que no mejora con tratamientos caseros.
- Aparición de pus o secreción en la zona afectada.
- Fiebre acompañada de dolor.
- Inflamación que no disminuye después de varios días de tratamiento.
- Si la uña enterrada ha causado una infección significativa.
El tratamiento médico para una uña enterrada suele implicar un procedimiento más invasivo, como el drenaje de una posible infección o incluso la extracción parcial de la uña.
¿Qué es bueno para las uñas enterradas?
Para curar una uña enterrada y evitar que se repita, es importante tomar algunas medidas preventivas:
- Corte adecuado de las uñas: Corta las uñas de los pies rectas, evitando cortar los bordes. No las cortes demasiado cortas para evitar que los bordes se entierre.
- Usa calzado adecuado: Evita los zapatos muy ajustados o de punta estrecha. Usa calzado cómodo y con suficiente espacio para los dedos.
- Mantén los pies secos: La humedad excesiva puede favorecer la aparición de uñas enterradas, así que asegúrate de mantener los pies secos y limpios.
- Tratamientos antibacterianos: Si ya tienes una uña enterrada, usa ungüentos antibacterianos para prevenir infecciones.
- Consulta con un podólogo: Si tienes uñas enterradas recurrentes, un podólogo puede proporcionarte un tratamiento más específico y ofrecerte soluciones a largo plazo.
Remedios para uñas enterradas
Además de los tratamientos mencionados, existen algunos remedios para uñas enterradas que pueden ser útiles:
- Vinagre de manzana: Este remedio tiene propiedades antimicrobianas y puede ayudar a prevenir infecciones. Puedes usarlo diluido en agua tibia para hacer un baño de pies.
- Aloe vera: El gel de aloe vera tiene propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes. Aplicarlo directamente sobre la zona afectada puede ayudar a aliviar el dolor y reducir la inflamación.
- Miel: La miel es un antiséptico natural que puede ayudar a prevenir infecciones en casos de uñas enterradas. Aplícala sobre la uña antes de dormir y cúbrela con una venda.
Prevención de las uñas enterradas
Para evitar que las uñas enterradas se repitan, es fundamental tomar algunas precauciones:
- Corta las uñas correctamente: Evita cortar los bordes de las uñas de manera redondeada.
- Elige el calzado adecuado: Asegúrate de usar zapatos cómodos y bien ajustados.
- Mantén una buena higiene: Lava bien los pies y mantenlos secos.
- Evita la presión constante sobre los pies: Si estás mucho tiempo de pie, intenta usar plantillas ortopédicas para distribuir la presión.
Las uñas enterradas son una afección dolorosa que puede causar molestias significativas si no se tratan adecuadamente. Desde remedios caseros hasta tratamientos médicos, existen varias formas de curar una uña enterrada. Sin embargo, es importante recordar que la prevención es clave. Mantén tus uñas de los pies bien cortadas y usa calzado adecuado para evitar esta condición. Si el dolor persiste o la uña muestra signos de infección, lo mejor es buscar atención médica para evitar complicaciones.
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